Discurso Despedida IV Medio

Autoridades del colegio, profesores, apoderados, alumnos, amigos:

Como delegados del curso, mis primeras palabras son de agradecimiento hacia el colegio, quienes han guiado a esta generación a través de los años en este camino de encuentro que a partir de este momento toma distintos senderos.

Especial reconocimiento a Carmen Gloría que, con mucho cariño,dedicación y porque no decirlo, mucha paciencia, ha guiado durante la enseñanza media a este curso. Sería injusto no mencionar además a Carolina a Marianela, Karina, Bernardita y Esteban, quienes desde la enseñanza básica cimentaron a esta generación con los valores que deben distinguir a los alumnos de este colegio, como también agradecer a todos aquellos profesores que han pasado por las aulas forjando el espíritu de un alumno del Emaús, con dedicación, entrega y esfuerzo.

Como apoderados con Alejandra somos los que llevamos más años acá, por lo tanto, conocemos bien el colegio y a su gente. Cuando uno termina un ciclo, generalmente hace un balance y en este sentido debo reconocer que junto con haber vivido años importantes de nuestras vidas en este establecimiento, nos hemos dado cuenta de que lo que se vive aquí, es difícil encontrar en otro colegio. Un colegio en el cual como familia hemos palpado la calidad humana, aspecto a veces tan esquivo el día de hoy y que a la larga es lo que perdura y trasciende.

Hemos compartido durante mucho tiempo un lugar donde se respira y respeta lo más importante. El ser humano. Hemos pasado por acciones solidarias, de variada índole, hemos conocido realidades distintas como en aquellas visitas durante semana santa, o las idas a la posta a entregar alimentos, hemos compartido como familia y hemos sido acogidos por este colegio que nos ha permitido vivir ese camino de encuentro. Hemos reído, cantado y también bailado en esas cenas de pan y vino cuyo principal objetivo ha sido el unir a esta comunidad muchas veces al alero de una causa solidaria.

Durante este tiempo, también hemos visto el apoyo constante de Carmen Gloria por sus alumnos amparada por la preocupación y enorme cariño hacia ellos, lo que hemos palpado todos estos años y, muy de cerca, ya que durante el tiempo que nos tocó la tarea de ser delegados del curso, hemos apreciado en Carmen Gloria todas aquellas cualidades que cuesta hoy encontrar en las aulas de los colegios, como es el desarrollar de la mejor manera su vocación apoyada en el mejor bastión que puede existir, que es, la calidad humana, demostrando todas aquellas virtudes que diferencian a una maestra de una profesora, tarea muchas veces no reconocida e ingrata. Nuestros agradecimientos eternos Carmen Gloria por apoyarnos y complementar la formación integral de nuestra hija.

Estimado Luis, el acento que le has dado al colegio sin duda ha entregado sus frutos, más allá de alumnos más o alumnos menos en cantidad, la labor que has desarrollado e implementado junto a un gran equipo ha impregnado un sello, que nos acostumbramos a visualizar día a día con gestos tan sencillos pero significativos como el que cada alumno se le llama por su nombre, lo que transmite queno son un número más. Por otro lado, el recibimiento y la despedida que realizas diariamente a tus alumnos es otra muestra más de una cercanía, preocupación y cariño hacia ellos o todas aquellas oportunidades en que te esmeras por buscar a alguien que entregue un testimonio de vida que deje en tus alumnos lo más significativo y trascendente de lo que implica vivir la vida, testimonios en el cual también haces el esfuerzo porque los apoderados tengamos esa valiosa oportunidad, no siempre bien entendida. El colegio lo hacemos todos y ojalá que aquellos apoderados que tienen más hijos en este establecimiento sepan disfrutar el colegio de sus hijos y aprovechen las oportunidades que se le entrega para participar y de esta manera se permitan como apoderados ser parte activa de esta comunidad quizás pequeña en número, pero gigante de corazón.

Queridos alumnos, a través de los años los hemos visto crecer y recorrer en este camino a cada uno de ustedes alumnos, con la convicción que si bien, hace unos años iniciaron su etapa escolar en otros establecimientos, existía un camino de encuentro que los condujo a este Colegio Emaús, colegio en el cual hemos constatado que se respira aspectos relevantes como es el respeto, solidaridad, amor y alegría, inculcando valores que sin duda perduran en el tiempo. Todo ello ha permitido que hayan podido cultivar esa riqueza humana que a veces no la apreciamos en su real dimensión y al pasar los años, vamos atesorando. Creo no equivocarme al señalar que la valorización de lo entregado tiene en el tiempo su mejor aliado y al pasar los años apreciarán aún más lo que les entregó el colegio, su colegio, del cual sin duda a partir de hoy ustedes deben ser embajadores y seguir representando de la mejor manera.

Por eso, no es justo para ustedes que todo esto que se les ha entregado y lo que han aprendido como seres humanos, se desvanezca.

Tal como menciona Manchado en uno de sus versos que nos habla de un caminante que se hace camino al andar y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se va a volver a pisar. ustedes queridos alumnos, son caminantes y a partir de hoy se les abre un futuro, un futuro que corre por parte de ustedes, un futuro que los recibe con los brazos abiertos, un futuro que no le pone límites, un futuro lleno de esperanza. De ustedes depende, vuelen alto, sueñen y luchen por hacer realidad esos sueños, pero por sobre todo, sean felices. Pero siempre miren el camino recorrido, por mucho que no lo vuelvan a recorrer, no olviden aquellas manos que regaron ese camino y procuren siempre hacer florecer lo sembrado.

A nosotros ya no nos quedan más hijos en el colegio, también conAlejandra nos estamos graduando. Llegamos hace años, un día de verano como apoderados sin conocer a nadie, hoy nos vamos, si bien con tristeza, pero como amigos, enriquecidos y muy agradecidos por lo que hemos vivido estos años al alero de este colegio y te diré Luis que si de algo estoy seguro es que no te será fácil deshacerte de nosotros, ya que no dejaremos de pertenecer a esta comunidad de Emaús, la cual se ha impregnado y vivirá siempre en nuestros corazones.

Muchas gracias

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